Carta del director

EL PATRONATO DE HUÉRFANOS DEL EJÉRCITO DEL AIRE

SU LABOR. SU IMPORTANCIA

 

  Desde 1941, el Patronato de Huérfanos del Ejército del Aire “Nuestra Señora de Loreto“ viene realizando una magnífica labor benéfica con los huérfanos del Ejército del Aire; nuestros huérfanos, los huérfanos de nuestros compañeros/compañeras y amigos/amigas, fallecidos en acto de servicio o de manera natural.

   Curiosamente, el Reglamento anterior al  aprobado el 8 de julio de 2009 no incluía como beneficiarios a los huérfanos del personal de tropa y marinería. Dado que las actuaciones de riesgo en las que deben intervenir nuestros compañeros/compañeras de tropa profesional crecen día a día (conducción de vehículos, paracaidismo, misiones de paz, seguridad y defensa, etc.), se decidió incluirlos en este nuevo Reglamento, salvando así lo que podría entenderse como un trato discriminatorio respecto del resto del colectivo militar.

  Posteriormente, en diciembre de 2010, se introducen algunas mejoras en el Reglamento que, entre otras cuestiones, flexibilizan la asociación de los militares de complemento y de tropa no permanente, o se da acceso a los reservistas voluntarios con compromiso en el Ejército del Aire, una muestra más del empeño del Patronato en mostrar su afán de  ayuda  y equidad.                                                                                                                                                                                                               El“Patronato” es una asociación puramente benéfica adscrita al Ministerio de Defensa. Su finalidad es ayudar a la formación y sostenimiento de los huérfanos de sus asociados para conseguir una carrera o el aprendizaje de un oficio o profesión.

  En estos momentos, la cuota a satisfacer por los asociados es el uno por ciento del sueldo base (existe un Consejo Rector, dependiente del Jefe del Estado Mayor del Aire, que propone la cuantía). Los fondos recogidos mediante dichas cuotas se utilizan para apoyar a los huérfanos mediante el pago mensual de una prestación básica a todos ellos, más otras ayudas complementarias que se abonan en función de la situación y del tipo de estudios de cada huérfano en particular. Todo ello se complementa con la concesión de becas, ayuda a discapacitados, prioridad de ingreso en colegios mayores y menores de los ejércitos, realización de prácticas laborales en empresas, … Y esto, hasta que el huérfano cumple los 24 años, con posibilidad de prórrogas hasta los 27 años si se determina un aprovechamiento suficiente.

  Las ayudas citadas serán mayores, cuanto mayores sean los recursos del Patronato. Dado que las cuotas de los asociados son el principal medio económico con que cuenta el Patronato, es evidente la repercusión negativa de cualquier baja voluntaria en las ayudas que se entregan a los hijos huérfanos de nuestros compañeros/compañeras.

  Tanto yo, como Director del Patronato, como mi equipo, somos perfectamente conscientes de que nada ni nadie puede compensar la pérdida de un padre, de una madre (o lamentablemente, en algunos casos, de ambos), pero colaborar para paliar esa desgracia y ayudar a nuestros jóvenes huérfanos y discapacitados a obtener una carrera, oficio o profesión es una sencilla muestra de cariño, solidaridad y compañerismo tan característicos de nuestra profesión.

  Como responsable inmediato del Patronato de Huérfanos del Ejército del Aire “Nuestra Señora de Loreto” agradezco sinceramente vuestra desinteresada colaboración, y me ofrezco para responder cualquier consulta o aclaración a través de la Secretaría General del Patronato ( Tfs. 91 455 06 78 , 91 455 06 76 , 827 4546)

 

 

Madrid, 15 de enero de 2011

 

EL DIRECTOR